viernes, 25 de enero de 2013
Quimérico nocturno
lunes, 2 de julio de 2012
viernes, 1 de julio de 2011
lunes, 30 de mayo de 2011
Me ha pesado la obligación

jueves, 26 de mayo de 2011
Hoy tengo ganas de...

Hoy tengo ganas de ti. Tengo ganas de tu sabor a mezcal y una noche de tango. Quiero sentir tus manos deslizándose por mi cintura mientras coordinamos unos acordes con Gardel. Hoy tengo ganas de sentir tu respiración sobre mi vientre y tu beso tatuando mi espalda. Quiero respirar tu aire y viajar al centro de tu planeta. Hoy tengo ganas de ti y decirte al oído que quiero beberme lo prohibido. Quiero rodear tu cuello con mi sigiloso sabor a mi miel, enredar mis dedos en tu cabello y escuchar tus versos pintados en tu cuerpo. Quiero sentir el lenguaje de tu piel y el idioma de tus besos. Hoy tengo ganas de escuchar tu voz y oler tu aroma, descifrar el secreto tus caricias. Quiero morderte y dejarte alguna marca, sudar hasta que sea necesario volver a empezar. Hoy tengo ganas de una piel húmeda y besos mojados, de sábanas calientes y tu cuello pidiendo a gritos una mordida apunto de nieve. Hoy tengo ganas de ti y Paris vendrá por mí.
viernes, 13 de mayo de 2011
Primavera

martes, 5 de abril de 2011
Single lady
Jack Vettriano jueves, 10 de marzo de 2011
lunes, 6 de diciembre de 2010
Dulce bebida

jueves, 2 de diciembre de 2010
Iordache-Levay/ Swinburne
Y todo su rostro era miel para mi boca,
y todo su cuerpo, pasto de mis ojos;
los largos brazos ligeros y las manos más
cálidas que el fuego,
su costado tembloroso, el cabello con aroma
de sur,
los pies ágiles y claros, los espléndidos
muslos flexibles
y los brillantes párparados del deseo mi
alma.
viernes, 19 de noviembre de 2010
Sangrienta obsesión


lunes, 8 de noviembre de 2010
Paz-Uelsmann

viernes, 29 de octubre de 2010
Spartacus. Blood and sand
Conocí a este hombre en alguna vida pasada. Cientos y cientos gritaban su nombre. En una lejana Tracia yo desperté entre sus brazo. Me trajo el recuerdo de un sueño no vivido, un sentimiento recorrido por mi espalda, un suspiro robado por un beso bebido en una fuente. Capua llegó. La danza mística me llevó a un escenario familiar totalmente desconocido. Recorrí el camino. Un grito ahogado. Lucrecia, seductora, miraba y se acercaba. Víbora devoradora de Batiatus. Su domina, mi domina. Su espada cortó el velo de mi cuerpo. Desperté en otro mundo, doscientos siglos antes y doscientos siglos después. El juego de máscaras. Pronunciaste mi nombre. Crixo bebió mi sangre y robó mi sudor. Desperté del sueño, te encontré sobre mí. Ilitia celosa corrió y nos encerró. No dejabas de mirarme. Sangre y arena. Doscientos siglos después y doscientos siglos antes, dos mundos paralelos, lejanos el uno del otro. Conocí a este hombre en sueños. Cientos y cientos gritaban en silencio. Gritos ahogados entre sábanas húmedas. jueves, 7 de octubre de 2010
Fotografía erótica
Muchos historiadores del arte han subestimado la calidad y la importancia de este tipo de producción fotográfica, la consideran vulgar e inmoral. Sin embargo, para hablar de fotografía erótica como arte hay que entender que ésta busca la belleza del cuerpo humano con un refinamiento que la hace diferente a la fotografía pornográfica. Los artistas buscan en la fotografía erótica la belleza en la composición, equilibrio e iluminación en la exaltación del cuerpo desnudo. El fin del desnudo erótico es sugerir sexualidad, invitar al deseo, provocar, estimular, a diferencia del desnudo pornográfico que lo muestra todo, exhibe sin restricciones.En 1845 aparecen los primeros daguerrotipos, de pequeño formato, con motivos eróticos. Estos daguerrotipos mostraban de manera explícita el cuerpo desnudo de prostitutas, bailarinas o jóvenes anónimas. Tal vez, el mismo Louis Jacques Mandé Daguerre haya realizado la primera fotografía erótica al fotografiar las estatuas de yeso que hacían alusión a las tres gracias. A partir de ese momento hasta la fecha, la fotografía erótica ha causado polémica, ha sido odiado y amado, perseguido y adorado, ha dado mucha tela de donde cortar.
miércoles, 22 de septiembre de 2010
Sabias palabras de un diario
jueves, 9 de septiembre de 2010
miércoles, 1 de septiembre de 2010
Alma
China Hamiltonmartes, 24 de agosto de 2010
¡Qué dios me perdone!

martes, 17 de agosto de 2010
Ecce ancilla Domini
Dante Gabriel RossettiY entrando el ángel de muslos carnosos y vigorosos (aún con manta) la contempló, trasportado por una visión de unas bellezas que podrían haber enardecido a un ermitaño moribundo, y dijo: “Alégrate, llena de gracia, el señor está contigo”. Ella, con sus largos cabellos rojos, se conturbó por estas palabras y se preguntaba qué significaría aquel saludo. Dejando los santos pensamientos y las oraciones, el ángel comenzó a pensar en la juventud y en la belleza de ella, empanzaba a considerar qué camino debía emplear para que no advirtiese que él quería llegar a satisfacer su deseo sexual con ella. El ángel le dijo: “No temas María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo a quién pondrás por nombre Jesús. Él será grande, se le llamará Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin”. María respondió al ángel: “¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?”. El ángel supo que ella jamás ha conocido a hombre alguno y que era tan inocente como parecía; por lo que se le ocurrió cómo, aparentando servir a Dios, podía llevarla a hacer su deseo. El ángel Gabriel descubrió su cuerpo y le pidió a María que hiciera lo mismo; y se puso de rodillas como si fuese a rezar e hizo que ella se pusiera ante él. Y mientras permanecía así, encendido más que nunca el ángel en su deseo al verla tan bella, llegó la resurrección de la carne y le dijo: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y se le llamará Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez y este es ya el sexto mes de la que se decía que era estéril, porque no hay nada imposible para Dios” El ángel puso su mano sobre su hombro, y suavemente, con ternura, empezó a bajarla por la curva de su espalda, ciegamente, con un movimiento acariciador, hasta la curva de sus muslos en cuclillas. Y allí, su mano, suavemente recorrió la curva de su cadera con una caricia ciega e instintiva, la abrazo con gran fuerza y comenzaron a besarse. Ella permaneció silenciosa, como durmiendo, como en un sueño. Él entró en ella inmediatamente, penetrar la paz terrena de su cuerpo suave y quieto. Para él fue el momento de la paz pura la entrada en el cuerpo de María. El brote de su semen en ella se reflejaba en una especie de letargo del que ella no quiso despertar hasta que él hubo acabado y se reclinó contra su pecho jadeando dulcemente, ella le dijo: “He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra”. Y el ángel, dejándola, se fue.






















