jueves, 19 de septiembre de 2013
¡Disney, a veces, tiene razón!
sábado, 9 de febrero de 2013
¡Carajo, cómo me gustan los artistas!
miércoles, 6 de febrero de 2013
Al hacer maletas...
jueves, 31 de enero de 2013
He pensado tanto en ti, que juraría que te extraño.
miércoles, 16 de enero de 2013
Como todo en la vida
domingo, 27 de mayo de 2012
Retomando un poco
miércoles, 21 de diciembre de 2011
Invierno

El invierno, siempre, me ha calado hasta los huesos; es el cierre de mi estación favorita y el inicio de una estación que trae bríos nuevos. Sin embargo, cada invierno me recuerda que, tal vez, en mi vida pasada fui una hija de la chingada y no logré juntar los suficientes puntos karmáticos para pasarla del todo bien en esta vida.
Hace cinco años, en invierno, murió una de mis mejores amigas. Fue una de las peores noticias que me dieron en estas fechas de gélido clima. El año pasado me dieron un par de golpes espirituales y ganchos al hígado bien colocados a punto de knock out, acompañados de la traición de K. Para este año las cosas no andan del todo bien. Mi vida en el Castillo concluyó y las ganas de seguir curando exposiciones se ven frustradas por el cierre de año. La vida de mi madre poco a poco se nos va de las manos. Y por si fuera poco, cupido sigue jugando conmigo. No lo niego, ha sido un buen año, pero el invierno no ha sido mensajero de buenas nuevas. No hay señales de ofertas de trabajo, ni de un buen estado de salud para mi madre, e incluso, salgo con alguien, pero ese alguien no me llena del todo, lo cual no me hace feliz.
Si la lluvia me hace llorar, el invierno me hace escaldar mi piel hasta allagarla de dolor. Sin embargo, deseo que el próximo año empiece con un poco de melodías vainilla y tés de colores melocotón. Anhelo escaparme de casa y encontrarme con un par de amigos al sur del país, tal vez, viajemos al sur del conteniente y nademos hasta la Costa Azul.
sábado, 26 de noviembre de 2011
Sin remitente

He leído la correspondencia entre Anaïs Nin y Henry Miller y me ha surgido la necesidad de escribirte un par de líneas. Líneas un tanto cursis, un tanto melosas. Líneas llenas de arte y sin poesía, con reclamos y fantasías. Sin embargo, no he tenido el valor para hablar con Mercurio. El miedo de ocupar un espacio en tu correspondencia electrónica, me ha impedido dejar un mensaje en tu bandeja de entrada. Me hubiera gustado tocar a tu puerta y entregarte una impresión escrita con besos de frutos rojos.
Por el momento, te cuento que mis días no han sido fáciles. Hay una crisis existencial en mi camino. Al parecer mi destino está marcado en fragmentos que colapsan en la misma fecha del calendario. Hace un año, después de soñar una vida paralela junto a una persona amada, en un fin de semana, mi universo giro. El golpe vino con una traición al corazón. Hoy, en la misma fecha de noviembre, otra persona amada se escapa, poco a poco, de mis manos. Mi madre. Ella, hospitalizada con un cáncer que llega hasta el cerebro y debilita su corazón, ha intentado luchar entre conductos que miden su respiración. Por si fuera poco, mi vida en el castillo terminará.
Mi relación con cupido no ha sido nada buena. Unos días me regala gotas de endorfina y pastillas de miel, y otros días me envenena con sustancias tóxicas en frascos de desilusión y fatiga espiritual. He tenido que tragarme mi vulgaridad de vida cotidiana y manejar el estrés con toques de melancolía. Me cuesta trabajo decirlo pero desde que te fuiste mi mundo colapso. Es demasiado femenino de mi parte el quererte ver todos los días, pero no lo puedo evitar. Te extraño. ¿Volveré a verte? El invierno está en puerta y con él un par de lágrimas secas.
Espero una respuesta que nunca llegará.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Adiós a mi Castillo
Empieza la cuenta regresiva. Tengo que mandar currículos a todas las instituciones de la ciudad relacionadas con el mundo del arte, porque, en menos de dos meses, dejo mi amado Castillo. Sí, efectivamente, dejo mi Castillo porque el INAH no tiene presupuesto para financiar mis proyectos. Eso me hace pensar que el INBA no tendrá presupuesto para pagar una plaza a principio de este año, y menos con unas elecciones nacionales en puerta. Sólo me queda el anhelo y las esperanzas de trabajar en una institución privada, llámese Slim, Jumex o cualquier galería no perteneciente a CONACULTA.
A pesar de tan malas noticias, mi ánimo no ha decaído, he estado en peores condiciones. Sin embargo, mis necesidades de independizarme del nicho paterno (llámese vivir en casa de mis papás) se ven cada vez más frustradas. Mis futuros-casi roomies han quedado desilusionados después de tan malas noticias. Para colmo de mis males, los gastos decembrinos me tienen preocupada: las bodas en puerta, los regalos navideños, las deudas de las tarjetas, el pago de mi examen de maestría, y pos, ya me olvido de mi viaje a Cartagena y San Pancho.
Mi único consuelo es que el otoño sigue regalándome polvos mágicos que, a pesar de todo, siempre me ponen de buenas. Tal vez, ya encontré a mi roto ahora que me encuentro muy descocida, aunque he de confesar que esta situación me tiene demasiado asustada y confundida (por lo pronto es un tema que aún no me animo a tratar). Sólo sé que quiero dejarle un beso mandarina a este muchacho que me confunde con su francés y su psicología andante.
Por lo pronto, les dejo este videíto de mi hogar por el día
domingo, 9 de octubre de 2011
Otoño lluvioso

LLueve en mi corazón Il pleure dansmon coeur
Como llueve sobre la ciudad comme il pleut sur la ville.
¿Qué es esta tristeza Quelle est cette langueur
que penetra mi corazón? quipénètre mon coeur?
¡Oh ruido dulce de la lluvia Ohbruit doux de la pluie
por tierra y sobre los techos! par terre et sur les toits!
por un corazón doliente pour un coeur qui s'ennuie.
¡Oh el canto de la lluvia! Oh le chant de la pluie!
LLora sin razón Il pleure sans raison
en ese corazón que se descorazona dans ce coeur qui s'écoeure.
¿Qué? ¿Ninguna traición? Quoi! nulle trahison?
Este duelo sin razón Ce deuil est sans raison.
Es seguro la peor pena C'est bien la pire peine
de no saber porqué de ne savoir pourquoi
sin amor y sin odio sans amour et sanshaine
mi corazón tiene tanta pena mon coeur a tant de peine
Paul Verlaine
Caravaggio

Rossetti

Botticelli
domingo, 4 de septiembre de 2011
domingo, 21 de agosto de 2011
La vida es cruel, la gente cabrona y las esperanzas estorban

Desde que nací, me di cuenta que la vida no siempre es color rosa. Siempre supe que hay golpes que ni con mertiolate cicatrizan. Mi padre me enseñó que los cuentos de hadas nunca terminan en un final feliz. Sin embargo, a pesar de tanto madrazo que me ha tocado vivir, he intentado darle la mejor sonrisa a la vida Los que me conocen saben que me molesta trasmitir cosas negativas. Pero hay momentos en los que mi mood de sunshine forever llega a su límite y la nubecita que me persigue a diario se instala en mi arcoíris de extrema felicidad. Mis twitts, cómo dicen Minerva e Iván, son poético-dramáticos. De cierta manera, yo soy poética-dramática, tal vez bipolar: unos días la sonrisa me acompaña de oreja a oreja y otros días me encierro en mi ciclo de tormenta tropical.
Estos días los he vivido dentro un carrito de feria. En el trabajo todo bien, todo mal. El estrés, las listas de obra, los errores por mi distracción colectiva, el odio-amor por Madero, la felicidad de trabajar en un castillo en medio de un bosque y las ganas de llorar mis frustraciones por falta de experiencia laboral han acompañado con té amargo esta semana. Con los amigos he reído hasta llorar y he llorado por la traición de alguien que sabía me iba a traicionar. He bebido mezcal y en Raquia Serbia he mojado mis penas. He tenido charlas fantásticas con alguien que sé perfecto para mí pero que unas semanas se mudará a otro país. De la felicidad a la tristeza me he tomado un café Toscano con Danielito. Del amor al odio he pasado un millón de veces. Mi artista me ha cancelado un par de encuentros. De aquel hombre que se va sólo me queda la tristeza de saberlo fugaz. De mi familia se espera un divorcio, mi madre unos días bien unos días mal, con mi padre se vive el cuento de nunca acabar.
Me deprime saber que en unas horas exhumarán el cuerpo de mi amiga Mabel y lo trasladaran al panteón Francés. Me alegra saber que una par de horas estaré jugando fútbol. Me deprime saber que mañana es lunes y tendré que trabajar a marchas forzadas. Me alegra saber que mañana es lunes y que en la semana iré a mi calle favorita en la Roma con Isaúl. Me deprime saber que él se irá a Estados Unidos en dos semanas. Me alegra saber que tendré dos semanas para perderme en sus ojos negros y que algún día los volveré a ver. Me deprime saber que he tenido que romper las ilusiones que me hice respecto a mi artista (él es maravilloso, pero él no es para mí). Me alegra saber que mis sueños siguen siendo sueños y, que tal vez, algún día mi artista decida quedarse en el centro de mi planeta. Me deprime saber que la vida es cruel, la gente es cabrona y las esperanzas estorban. Me alegra saber que la vida es cruel, la gente cabrona y que las esperanzas estorban.
viernes, 15 de julio de 2011
Se me olvidaron los puntos en algún punto

La lluvia me ha traído tormentas con un dejo de tristeza y mi madre en la cama sin poder levantarse en medio de un cáncer entre el estómago y los pulmones y los puntos sobre la mesa y una semana llena de archivos con una curaduría sobre Madero en mi Castillo de Chapultepec trabajo nuevo y confuso los momentos de mi vida que persiguen las estrellas para detenerse en la luna y perder el compas del camino que marca una ruta entre un mejor amigo un artista un desconocido olvidando los puntos que se habían planteado en un momento de luz y obscuridad en medio de una noche fría y sola sin más remedio que anhelar y disfrutar un café una velada en los brazos que no son los míos en algún punto dejar de soñar para volverme sueño de noche y de día dejar de llorar dedicarme a mi destino pasajero en este mundo extraño con un haz de luz neón brillante en los ojos miel en vez de temor en los labios rojos que acarician canciones de tango y melancolía en la piel que desconoce la voz que jamás ha odio decir la melodía de un pasajero astronauta de un planeta como el mío perdida en lo más lejano de un punto que he olvidado y no recuerdo la vista cansada de tanto llorar por las lluvias que siempre me han traído malas noticias pero que anhelo después de tanto color arcoíris que he olvidado en un cajón archivado en una ventada que rompe vientos por ser abierta y las ganas de amar té durazno y un cuadro en la pared para dibujar sueños rotos y trazar anhelos y deseos que construyan una temporada en el paraíso a lado de un hechicero que rompa el frío del hielo después de un beso a punto de nieve con frutos rojos y azabache una aceituna como un punto olvidado en un vaso de cristal servido de whisky y mezcal bañados en confusión y desorden mental que busca el ancla que marque un nuevo destino para no sentir más para no vivir más dolor y buscar y encontrar algún momento que indique el sabor de un papel que quedo escrito en el ayer entre enero y hoy me olvido de mí y de ti para vivir aquí un punto final
lunes, 20 de junio de 2011
Mentiras para el corazón y de cómo odio algunas cosas de este mundo

Scott Rohlfs Its Not You Its Me
A quién engaño, me encanta quejarme y hacerme la sufrida para que me consientan, pero esta semana me han tocado regaños, jalones de oreja, gritos y una que otra madriza espiritual. Me he declarado bipolar y encantadoramente suicida. Hay palabras sabias que me han cantado al oído, frases seductoras llenas de ensueño y nubes de azúcar rosa. Pero la batalla sigue y mi mente insiste en somatizar problemas inexistentes. Un día amanezco llena de sabores mermelada y otro con resfriado mental. Por lo que se me antoja hacer una lista de las mejores mentiras para el corazón y de cómo odio algunas cosas de este mundo:
1.-Siempre he dicho que no hay que esperar nada de nada ni de nadie, sin embargo siempre espero algo de alguien. Busco recibir un mínimo de reciprocidad en las personas. Espero que me llamen, que me abran la puerta del coche, que me busquen cuando yo quiero, que me dediquen el tiempo que necesito, que me saquen a bailar cuando llevo el atuendo más fancy de la semana. Por lo que concluye que, algo que odio de este mundo es esperar algo de alguien.
2.-La familia me tiene de cabeza, que si me ayudas, que si me traes, que si me llevas, que necesito un abogado, que si me donás sangre, que si ya compraste las medicinas. Me he engañado todo este tiempo: he pensado que mi familia está ahí para apoyarme. Más bien creo que yo estoy ahí para ayudarlos. Ósea, qué carajos harían sin mí…yaaaaa basta con mi familia. Necesito un espacio para resolver mis problemas y no adueñarme de otros líos que no son totalmente míos.
3.-Me he saboteado, como es mi costumbre en estos ligeros problemillas del corazón, he perdido la oportunidad. La dejé ir. No sé si recibí las señales correctas en un momento incorrecto o fueron señales incorrectas en un momento correcto o simplemente me he creando fantasmas en mi mundo de juguete. Engañé al corazón pensando en alguien más. Me engañé pensando que él era simplemente un amigo. Y hoy, envuelta en celos, me quedan las migajas de algo bueno por lo que debí pelear. Odio los celos y ya estoy inmersa en ellos. ¡Carajo, por qué la gente no es clara con sus sentimientos! ¡Carajo, por qué no soy clara con mis sentimientos!
4.-Hablando de sentimientos. Odio que me regañen por soñar…está bien…está bien, se oye contradictorio, pero me encanta soñar, formarme una burbuja inexistente. Me encanta engañar al corazón, hacerme mis cuentos y mis fantasías, no por nada mi ascendente es sagitario. Me encanta platicar con Danielito (ibero-historia-boy) pero odio que me regañe. Danielito, amigo, yo sé que lees estás líneas, por fa por fa, ya no me regañes como lo haces, yo sé que lo haces por mi bienestar mental, pero dame chance de soñar. Ya sé que viajar al extranjero con mi artista es una utopía que ni en Milán cumpliría, pero de cierta forma, no me cuesta nada soñar.
5.-Ya entrados en el tema de los consejos y regaños. Odio con tooooooodo mi ser que me molesten personas que no conozco o que por lo menos no considero mis amigos. Es obvio, que si me molestan los consejos no pedidos y los regaños no deseados, me fastidia de sobremanera que me molesten personas ajenas a mí. A mis amigos les permito que me regañen, que me molesten, que me digan que mi color de cabello no es rojo. Pero al tipin más looser- seudo ligador (cuyo ligue es fastidiar a los demás) NO. Odio de este mundo a los molestos-borrachos-RBD que se acercan a decirme curandera en vez de curadora, ósea “cariño, ¡cómprate un libro y ponte a leer!”
jueves, 28 de abril de 2011
Al final del día

A escondidas lo sigo paso a paso. No lo niego, aún me duele e incluso aún lo extraño. Nunca le deseé nada malo. Siempre quise que fuera feliz y estoy segura que durante cinco años, existieron momentos en los que él fue feliz. Momentos llenos de risa, de sueños compartidos, de juegos, de cosquillas en la piel, de mordidas en los hombros, de cariños en el estomago y palabras al oído, de gatos y peluches con galleta y hojuelas.
Cuando lo nuestro terminó, sentí que había perdido la brújula de mi camino. El hambre se me fue junto con cuatro kilos demás y el mundo me aplasto. Manos amigas estuvieron ahí para sacarme del charco enlodado en el que estaba. Mi vida dio un giro inexplicable, nuevo, diferente, demasiado bueno y confuso a la vez. Llegaron amigos nuevos, proyectos, besos y abrazos nuevos, palabras bellas, sueños y bailes nuevos, música, colores, olores, acentos y matices diferentes, problemas y hombros nuevos en quién refugiarme. Tome una brújula de un material afrutado con sabores pimienta y colores pastel. Pasaron los días, fui entendiendo que, tal vez, él no sería feliz a mi lado. Conforme iba siguiéndolo me di cuenta que, efectivamente, él era feliz sin mi, y eso me hacia feliz. No lo niego, a ella la odie con todo mí ser. Hubiera deseado verla frente a frente para suplicarle que me devolviera mi corazón. Tenía tanta rabia contra ella que quería destrozarla por haberme hecho sentir tanto dolor, por haberme quitado lo que más amaba en la vida. Con el paso de los días, me di cuenta que él estaba viviendo en un sueño, y eso me dejaba tranquila. Me llenaba de alegría saber que por algo pasan las cosas y que si él tomó una decisión fue para bien.
No sé si he mal interpretado las cosas, a veces me equivoco, pero hoy siento de nuevo esa rabia contra ella. Pero en esta ocasión es diferente. Me molestó saber, que tal vez, ella lo lastimó. No quiero saber que él sufre, no quiero saberlo triste, no quiero que sus sueños se derrumben. Sigo pensando que ella es una bruja, una bruja que me hizo sufrir y que ahora lo está haciendo sufrir. Por momentos, quisiera hablar con él, decirle que a pesar de todo lo quiero mucho y que si necesita una amiga ahí estaré. Aclaro que, saboreo tanto mi vida nueva lejos de él que no deseo ni tengo la intensión de volver. No voy a buscarlo porque al final del día yo soy feliz.
lunes, 13 de diciembre de 2010
Té amargo
Edward Burne-JonesCreí que podría mantenerme en pie, pero ya lo ves, es imposible. Y la imposibilidad, la maldita imposibilidad de correr por ti, de decirte aquí estoy. Estoy sin ti y sin ti me muero. Me muero en una inmortable vida, las consecuencias, como bien dices, han marcado el destino de mis actos. He merecido el dolor en mí, por ti. Creí poder atrapar al viento, pero el error está en creer, y esperar. Esperar una llamada, que tal vez, nunca llegará. Y saberme incapaz de borrar tu número de mi celular y el soní que anunciaba, de tirar miles de cartas con promesas sin cumplir y sueños rotos, de viajes sin hacer, de palabras tiradas al aire, de un paso a Durango y un único baile que supimos bailar. No he podido dejar de llorar, no he podido alejarte de mi mente, no he podido guardar osos, peluches, sueños y más sueños, y tu hora veinticinco. No he depositado los cuatros mil en una cuenta, con la esperanza, tal vez tonta, de darte más para nuestro castillo minimal que quedó a medio morir. No quiero decir adiós, me niego a decir adiós, no puedo decir adiós. ¿Por qué te crees dueños de mis decisiones? ¿Por qué crees saberlo todo? ¿Quién eres tú para decirme a quién amar y a quién no? Resulta que eres tú el dueño de mis desvelos, de mis suspiros que no me dejan respirar. Tú y nada más tú. Tú. Tú y yo, ya nadie más. Y yo decidí darte mi amor, tatué mis besos en tu espalda, y tú tatuaste tu nombre en mi cuerpo. Sin poder respirar sigo llorándote. Clavándote en mi corazón, espina por espina. Quisiera hablarte, pero la furia encerrada en tus cuatro paredes ha estallado, y no quisiera despertar al tigre que llevas en el pecho. Con el teléfono en mano muero en mi propia cruz, sufriendo en la espera de verte llegar. Sin embargo, las almas de metal, una vez sometidas, tienen que descansar. Esperar este maldito ritmo de vida sin ti.
domingo, 12 de diciembre de 2010
Para mi viajero astral
XavierReyÉl no cree que pueda ser amado. Lo que él no sabe es que ya es amado. Lo amo con todo mi ser, con este ser lleno de sueños e ilusiones. Con este ser que no vive sin él. Hoy es un domingo triste, un domingo que me ha dejado con lagañas en los ojos. Hoy es un domingo que anunció el viaje del asceta, de mi viajero astral, de un hombre que desea estar solo porque no puede más. Espero que él sepa que yo estaré ahí al regreso de su viaje, esperándolo para seguir con nuestro camino. Este domingo triste, me ha dejado con un dejo de esperanza, mi sonrisa no se ha ido del todo. Mi corazón sigue latiendo y latirá por él y para él. Espero que su viaje le muestre el camino y lo traiga de regreso a nuestra casa, que ha quedado a medias, una construcción que anuncia algo latente. Algo que no ha muerto pero que necesita un respiro. Algo que necesita descansar por un rato, limpiarse por dentro.
Por el momento hay que dormir, esperar, descansar, dar tiempo al tiempo, respirar, dejar respirar para no morir ahogados. Espero que él sepa que yo estaré ahí con él para siempre. La sortija volverá a mí mano junto con sus caricias y sus labios. Porque en este domingo amanecí a su lado y me esperan más domingos para amanecer entre sus brazos. Te amo mi hombre kafkiano.
jueves, 9 de diciembre de 2010
Adiós a la escuela
RafaelAhora, después de un año de diplomado y dos de maestría, he terminado el posgrado en Santa Fe y no puedo evitar estar nostálgica. Voy a extrañar a mis maestros queridos, incluso extrañaré a Barrios, los días de angustia en los coloquios, el estrés en cada curaduría, a mis amigos y las increíbles pachangas que armábamos después de clases, los ladrillos rojos, los laberintos en la hermosa biblioteca Xavier Clavijero, los té chai del café sociaty, el cubo, el trébol, la cafetería de los pobres, a la secretaria, las risas en cada clase, las comiditas con artistas, los autorretratos de Mónica, el vinito en plena clase, el Big Yellow, a Pancho y las mariposas, a los fresas, a los freak, a la explanada, el tráfico en el estacionamiento y un montón de cosas más. Decir adiós a la Ibero me deja con un dejo de tristeza. Pero como este año me ha enseñado que B no sucede sin A, pronto estaré de regreso en mi querida Ibero.
lunes, 29 de noviembre de 2010
Cinco minutos y mil horas de odio

a) Los hombres, en particular el hombre de cada una, son unos idiotas. No merecen que una suspire, y mucho menos, llore por ellos. Es mejor dejar de verlos como príncipes y empezar a verlos como los sapos tontos que son. Olvidarse de los primeros meses de romanticismo y acostumbrarse a los cinco años de noviazgo llenos de monotonía. Y si una es fuerte, prepararse para los 35 años de casada con el hombre que le huele la boca, le apestan los pies y tiene un amigo caído.
b) Cuando se van de viaje, ya sea con amigos o de trabajo, es mejor no extrañarlos. Total, es 99% seguro que ellos no se acuerdan de nuestra hermosa carita. Por lo que recomiendo disfrutar de unas vacaciones sin ellos, salir con las amigas, tomar unos tragos, tener una cenita coqueta, ir a bailar, disfrutar de las cosas bellas que el mundo nos ofrece y no limitarse a una de ellas. Así, es 100% seguro que una no los extrañe, ni suspire por ello. La neta que aburrido ser una Penélope.
c) Es mejor no esperar nada de ellos. No hay que esperar, ni siquiera, una llamada. Es mejor no pensar en ¿qué le diré?, ¿qué me dirá? Recomiendo ir por un whisky con los amigos. Si llama, sólo le dices que un rato le devuelves la llamada y jamás le hablas, sólo, hasta que se te pegue la gana.
d) ¿Pensar en comprarle algún detalle para su regreso? Jamás, es mejor gastar el dinero en una, comprarse unos lindos tacones, una minifalda, una chamarra, una blusita, una bolsa, un juguete coqueto.
e) Escribir ridiculeces en un blog. No es recomendable para aquellas que no les guste el exhibicionismo. Pero es 100% catártico sobre todo después de una gran desilusión.











